Entre porros y Cantona

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Ken Loach estrena nueva película y repite nuevamente junto a Paul Laverty como guionista, una colaboración que lleva nada menos que diez años. Ahora es el turno de “Buscando a Eric”, una película que narra la difícil situación de un cartero de Manchester llamado Eric, que vive soltero con dos hijastros suyos que no le hacen ni caso y que además tiene que hacer frente al reencuentro con una antigua novia a la que abandonó justo cuando habían tenido una hija juntos, unos recuerdos de una relación que nunca ha olvidado. Un día fumando canutos se le aparece su ídolo, el futbolista Eric Cantona, que ayudará al protagonista a hacer frente a la crisis vital que está pasando y le dará sabios consejos.

 

Estamos ante una película donde predomina la comedia aunque tampoco se dejen de lado ciertos aspectos dramáticos, que resulta simpática y cercana por la empatía que se crea entre el espectador y los protagonistas que desfilan por la pantalla, y es que Loach muestra con gran habilidad la vida de un trabajador de la clase media-baja inglesa con una vida mediocre que tendrá que vérselas para afrontar sus múltiples problemas. En ese sentido esa es la principal virtud de “Buscando a Eric”, la cercanía con la que te toca la historia, el saber que quien está ahí puede ser cualquiera que conocemos y además haciéndolo con un toque de humor que hace que tengas una sonrisa permanente durante toda la película.

 

Es una historia donde el peso del pasado tiene bastante importancia con la historia de amor entre su antigua novia y él y quizás ésta sea la principal trama de la película pero también se atreven a tocar otros palos como el de la delincuencia juvenil, un tema bastante actual y que preocupa mucho por Inglaterra. Para mi gusto la manera de tratar y desarrollar este tema es bastante obvia, no se profundiza mucho y parece que está metido con calzador pero entiendo que se incluya para poner a prueba al protagonista. Además la manera de resolver el problema planteado en cuestión es inmejorable aunque he podido leer críticas diciendo que el final es demasiado optimista, ¿acaso eso es malo?, ¿una película de temática social siempre tiene que acabar mal? Ni de coña.

 

Y me dejo lo mejor para el final. La presencia de Eric Cantona es realmente magnética e impone un rato, tiene una presencia que ya quisieran muchos. Sus apariciones y encuentros con el protagonista son lo mejor del film, de largo. Es tremendamente divertido escuchar a los dos Eric hablando sobre la vida, con el protagonista planteándose preguntas y el futbolista contestándole con consejos en francés y en inglés. De verdad que merece la pena pagar la entrada de cine solo por ver a este personaje pero también tengo que decir que afortunadamente la película no sólo se centra en esta figura, tiene las apariciones justas y necesarias para que el resto de los aspectos de la historia se desarrollen como es debido.

 


Escrito por , 10 diciembre 2009, 02:09

2 Comentarios

  1. Tyhwer dice:

    El concepto me recuerda a “Sueños de seductor”, en la que al personaje de Woody Allen se le aparece Humphrey Bogart para aconsejarle sobre su vida amorosa. La peli me llama, a ver si saco un rato para ir a verla.

  2. auster dice:

    Recomiendo la película; fui a verla en uno de esos días que están en medio de una semana en que todo te ha salido mal y salí del cine con una sonrisa de oreja a oreja.
    No ahorra en escenas dramáticas pero conduce el final hacia una exaltación de la amistad y del disfrute de los buenos momentos que dan ganas de vivir. Cantona está grande y el desenlace es tan divertido que ni siquiera te planteas si es o no creíble; para mí ha sido una de las sorpresas de 2009.

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